lunes, 12 de julio de 2010

BALE

Baleyn: Palabra medieval utilizada para nombrar a los huesos de ballena que se utilizaban para hacer armas y armaduras durante el siglo XIV.
Balín: Bala de menor calibre que la ordinaria de fusil.
Balín Diábolo: La munición diabolo, también conocida como wadcutter, es tal vez la mas popular y extendida debido principalmente a su bien comportamiento en casi todas las modalidades de tiro y un precio ajustado. Este tipo de balín es idóneo para entrenamientos ya que la mayoría de ellos están bien acabados y proporcionan bastante precisión. Los modelos específicos para competición están controlados individualmente tanto en su tamaño como en su peso. Los pesos de los diabolos se suelen ajustar al tipo de arma, así las carabinas utilizan los más pesados que generalmente superan los 7.5 hasta los 8.0 grains y los más ligeros para pistolas. La longitud varía en 1 o 2 Mm. o más para los modelos de carabina. Balísticamente hablando, pierden velocidad rápidamente ya que su coeficiente aerodinámico es muy alto (1.17) pero por contra su forma plana los hace idóneos para el tiro a dianas de papel ya que producen un orificio perfecto. El nivel de impacto es moderado aunque pueden utilizarse para siluetas con pistola. En algunas aleaciones duras los niveles de penetración son notables.
Balín Punta Esférica o Domed: Munición específica para uso multipropósito. Combina la alta precisión de los diabolos convencionales con un refuerzo en la parte superior en forma de semiesfera. En algunos casos el componente de esta semiesfera es diferente del cuerpo del diabolo, por lo que pueden encontrarse en el mercado distintas durezas según el nivel de impacto que se requiera. Algunos modelos de altas prestaciones para competiciones de campo tienen toda la punta maciza. En pruebas prácticas y debido a la especial dureza de la cabeza del balín se ha demostrado que igualan y superan en determinados casos en penetración a los balines terminados en cono o flecha "spitz". Igualmente el coeficiente balístico de estos proyectiles puede ser muy alto en comparación con los balines spitz gracias a su elevada densidad seccional. Son ideales para el tiro a silueta tanto en carabina como en pistola. En armas potentes se utilizan como munición de caza.
Balines Conicos: Los balines cónicos son la munición más primitiva que se usa en armas de aire comprimido, son muy populares porque se usan todavía en las casetas de feria o atracciones de puntería. Los coeficientes prácticos de esta munición son muy bajos especialmente por su bajo peso y escasísima precisión. Hay que tener en cuenta que la fabricación de este tipo de balines raramente está sujeta a estrictos controles de calidad y las irregularidades entre uno y otro pueden ser muy grandes. Antiguamente se llego a realizar una versión "Mágnum" de este tipo de balines, si bien la denominación es del todo equivoca pues no superaban los 6.5mm de longitud y a pesar de su mayor peso eran muy imprecisos.
Balines Expansivos: Denominación aplicada a los balines de punta hueca o llamados "hollow point", realizados con aleaciones blandas que les confieren un poder de deformación muy alto. El principio en el que se basan es en una zona hueca que esta diseñada como punto de ruptura artificial en el momento del choque. Al impactar contra el blanco se produce una deformación controlada muy rápida que hace que el orificio de salida sea mucho mayor que el de entrada. Con armas potentes este efecto puede comprobarse fácilmente disparando a un bloque de pastilina o arcilla, el efecto inicial es una buena penetración para abrirse la parte frontal como si fueran pétalos de manera que la penetración se detiene a costa de un ensanchamiento del agujero producido. Su aplicación esta orientada en la caza y el control de alimañas, en los países en los que esta autorizada esta practica.
BalistICa: Balística es la ciencia que define hasta dónde puede llegar un proyectil (balas o perdigones), y con cuánta fuerza. Por otro lado, conceptualmente, el término balística posee un amplio contenido que resulta conveniente poder analizar paso a paso. En primer lugar, por balística podemos entender el poder de impacto que puede llegar a registrar un disparo realizado con una munición determinada. En este sentido, la balística queda condicionada por dos grandes conjuntos de factores: los internos u objetivos, estrechamente relacionados con las características propias del arma utilizada; y los externos o ambientales, vinculados a las condiciones atmosféricas reinantes en el momento del disparo y al tamaño del objetivo que se pretende abatir.
Dentro de los factores internos que condicionan la balística debemos tener en cuenta los siguientes elementos:
- La velocidad y el peso del proyectil utilizado en el disparo
- El grado de deformación que puede experimentar la bala en el momento en que impacta contra el objetivo
- La forma de la bala y de su punta (dura o expansiva)
- La estrecha relación entre el diámetro y el peso de la bala.
Sólo atendiendo a estos condicionantes internos y a los externos mencionados anteriormente podremos conocer el poder de impacto de un tipo de munición determinada. Por otro lado, como regla general, el tirador debe tener en cuenta que los calibres menores son más veloces que los pesados en disparos a corta distancia. Por el contrario, si la distancia aumenta, los calibres pequeños resultan menos eficaces que los más pesados.
El poder de impacto se expresa en kilográmetros, una medida que se obtiene tras restar a la velocidad de la bala en el momento del impacto (expresado en metros/segundo) su peso (en gramos). Esta cifra se multiplica por el diámetro de la bala (en milímetros) y el total obtenido se divide por 800. Tras esta operación se obtiene un número entre 2 y 10 que representa el poder de impacto del cartucho a diferentes distancias. Esta cifra, expresada en kilográmetros, elevada al cubo marca el peso del animal que puede ser abatido con el cartucho analizado a una distancia determinada.La balística es un elemento inexorable y siempre indica al tirador qué tipo de munición deberá emplear en función de la pieza que quiera abatir y de la distancia a la que quiera disparar. Por ejemplo, el calibre .222 Remington (5,6x43mm) es uno de los más utilizados para la caza del corzo. Se trata de un cartucho ligero, poco potente, pero muy preciso. Según las tablas de balística, el poder de impacto del .222 oscila entre los 3,5 kilográmetros en disparos a 100 metros de distancia y los 2,7 en tiros a 200 metros. Elevando estas cifras al cubo observamos que el tirador, en condiciones normales, podrá abatir un corzo de casi 43 Kg. con un tiro a 100 metros, mientras que el peso del animal se reduciría a los casi 20 Kg. con un disparo realizado desde 200 metros.Uno de los elementos más importantes de la balística son las tablas de tiro. Se trata de unos documentos fundamentales para que los disparos resulten eficaces. Entre otras variantes, estas tablas indican la velocidad, la energía y la trayectoria de un cartucho determinado. En este sentido, por lo general, un cartucho ligero y poco potente como el .222 Remington resulta muy veloz y eficaz en los primeros metros, pero poco a poco va perdiendo precisión y energía en el momento en el que aumentan las distancias. Todo lo contrario de lo que ocurre con los cartuchos más potentes, que siempre son más lentos pero que cuentan con una energía progresiva. Por ejemplo, el popular .300 Winchester Mágnum cargado con 168 grains (10,9 gramos de plomo), en un tiro a 200 metros, va a una velocidad de 850 m/s y tiene una energía de 3900 julios. Esto supone un poder de impacto de unos 7 kilográmetros a 200 metros. Por tanto, el tirador podrá abatir a un ciervo de unos 350 kilogramos con total suficiencia.
Es fundamental en balística el ajuste del arma. Esta operación se lleva a cabo para compensar la caída de la bala durante su trayectoria. Por ejemplo, un calibre .222, en un disparo centrado, a unos 200 metros presenta una caída de aproximadamente 3cm por debajo del punto de impacto inicial. Por tanto, para hacer blanco, el tirador deberá apuntar unos 3cm por encima de su objetivo
Podemos dividirla en: Balística Interna, Balística Externa, Balística de Efectos o Terminal y Balística Forense (Balística Identificativa).
Balística interna: En 1743 Robins establece los cimientos de la Balística interior e inventa el primer instrumento, el péndulo balístico, con el que determina velocidades aproximadas de los proyectiles y expone ideas admisibles científicamente, aunque incompletas, sobre la combustión de la pólvora.A principios del s. XIX Luján, Morla, y Frasno, en España, se ocupan de la deflagración de las pólvoras. Odriozola publica un Ensayo de un Tratado de Balística (Madrid 1847) que es, en su especialidad, el más antiguo aparecido en lengua española. En 1874 Bunsen y Schischkof y, sobre todo, Noble y Abel establecen la importante fórmula de su nombre, fruto de las experiencias sobre la pólvora en vaso cerrado, y ponen de relieve la importancia del residuo que queda después de la combustión, llegando a aceptar que la expansión de los gases se produce según un proceso adiabático.
En 1875 Sarrau formula la ecuación diferencial del movimiento de los proyectiles sin llegar a conseguir deducir su ecuación finita; no obstante, establece una fórmula empírica, muy práctica que relacionaba la pólvora de un grano dado, la presión, la velocidad del proyectil y el recorrido de éste en el ánima y cuyos resultados concordaban bastante con las mediciones experimentales. En esta misma época establece la «ecuación de la energía», una de las tres fundamentales de la Balística interior. En 1890 el capitán Onofre Mata en su Balística Interior, fundándose en las dos leyes establecidas por Moisson en su Pyrodynamique, expone la primera teoría completa del movimiento del proyectil en el ánima y, siguiendo un camino original, comienza por establecer una relación finita entre el espesor del grano quemado y el recorrido de la bala, llegando a deducir las fórmulas con las que se resuelve completamente el problema y de las que arranca la escuela balística de Bianchi, Sánchez Gutiérrez y Mainardi.
Actualmente la aplicación de la electrónica y de las nuevas técnicas de cálculo y de investigación fisicoquímica ha permitido un gran avance en el conocimiento interno de los complejos fenómenos que estudia la Balística interior.
Es el proceso desarrollado por la acción del percutor hasta que la bala abandona el arma y todos los fenómenos que se producen en ella, es estudiado por la balística interna. Como veíamos, la presión generada por los gases ha desprendido la bala, que abandona la vaina y penetra en el ánima del cañón. La bala se encuentra entonces con las nervaduras helicoidales propias de un cañón rayado que le imprimen un movimiento de rotación sobre su propio eje. En consecuencia, la bala adquiere el movimiento de traslación y de rotación sobre su propio eje antes de salir del arma.
La presión de los gases y el retroceso del arma con cada disparo son dos parámetros balísticos muy importantes que limitan las características del conjunto arma-cartucho. No es soportable una alta presión pues conduciría a armas muy robustas y pesadas, ni una excesiva alta velocidad o peso elevado de la bala, que aumentaría el retroceso hasta niveles difícilmente aceptables. Los parámetros balísticos de presión y velocidad son básicos para definir un buen cartucho y suelen ser proporcionados por casi todos los fabricantes de cartuchería metálica.
Balística externa: En 1638 Galileo al establecer los fundamentos de la dinámica sentó los de la Balística exterior, al afirmar que el movimiento del proyectil es la resultante de otros dos rectilíneos: uno uniforme horizontal y otro uniformemente acelerado rectilíneo vertical, llegando a formular las primeras tablas de tiro conocidas. En 1644 el P. Marín Mersende emplea por primera vez la palabra Balística titulando con ella su obra sobre proyectiles.
En 1710 Newton formula el valor de la resistencia opuesta por el aire, lo que supone un paso trascendental, porque si no se toman en consideración todas las fuerzas que obran sobre el proyectil, las fórmulas obtenidas no podrían utilizarse en la práctica ya que se obtendrían resultados disparatados; así, p. Ej., una bala con velocidad inicial de 620 m/seg. (Mosquetón Máuser) disparada con un ángulo de proyección de 45° tendría, en el vacío, un alcance teórico de 40 Km., pero a través del aire el alcance es de 4 Km. Estas leyes de Newton fueron perfeccionadas por Robins (1742), Hutton (1791), Welter (1856), Siacci (1870) en su obra fundamental, Krupp en Alemania, Bashfort en Inglaterra en la misma época,
Por lo tanto, una vez la bala ha abandonado el arma comienza a producirse una serie de fenómenos durante su vuelo hacia el blanco que son estudiados por la balística externa. Desde el primer instante y cesado el impulso proporcionado por la presión de los gases, la bala sometida a movimiento de traslación hacia el blanco y rotación sobre su eje es afectada por la resistencia que el aire opone al movimiento y por la fuerza gravitatoria. La resistencia del aire reduce su velocidad mientras que la fuerza gravitatoria la hace desviarse de su trayectoria al ser atraída por la tierra. Otros factores afectan también a la bala aunque su influencia es significativamente menor, tales como la dirección del viento, la presión atmosférica, etc.
Está claro que cuanto más rápida sea la bala y menos pese (dentro de ciertos límites) más derecha irá a alcanzar su objetivo. Existen, sin embargo, otros factores que tienen una gran influencia en el comportamiento del proyectil como el material de que está hecho, la forma y el equilibrio o distribución del peso. No volará o describirá la trayectoria igual una bala de plomo que otra blindada, una con cabeza más plana que otra más redondeada.
Dado que, en cualquier caso, por efecto de la gravedad la trayectoria de la bala será siempre hacia la tierra, es preciso utilizar el alza que permite corregir la trayectoria entre la ideal y la real. Vamos a disparar "algo" por encima de la visual rectilínea.
Con los cartuchos más modernos y precisos se puede prescindir del alza hasta unos 200 m de alcance, ya que en esa distancia la caída del proyectil es tan insignificante que puede despreciarse en un blanco grande. En consecuencia disparar a más de 200 m requerirá unos cartuchos veloces y un buen sistema de puntería. La elección de uno u otro tipo de bala y/o calibre dependerá del objetivo que pretendamos abatir y del arma y sistema de puntería que vamos a utilizar. Se trata de obtener un proyectil dotado de una alta energía y que sigue una trayectoria lo más rectilínea posible hasta el blanco. La medida para expresar la potencia de un proyectil es el kilográmetro. Para poder calcularla es preciso disponer de la velocidad y el peso de la bala. Este valor a la distancia de interceptación o interposición será el responsable del abatimiento del blanco.
Balística de efectos: La balística de efectos estudia los fenómenos que se producen desde el momento en que el proyectil, dotado de una velocidad y un peso y, por tanto, de una energía, impacta sobre el blanco. El blanco es siempre un material más denso que el aire. Dos efectos se producen al alcanzarlo:
Penetración de la bala o los perdigones.
Deformación del proyectil por la resistencia a ser penetrado.
Al alcanzar el objetivo el proyectil puede: hacer explosión (a tiempos o a percusión); perforar, o sea, atravesar un blindaje haciendo luego explosión o pasando fragmentado o íntegro al otro lado; penetrar, introduciéndose en un medio sin deformarse hasta detenerse o hacer explosión.
La energía cinética se emplea en deformar el proyectil y penetrar el blanco. Toda la energía acumulada por la bala con su velocidad de traslación y rotación va a transformarse hasta que el proyectil se detenga completamente. Si bien la energía cinética del proyectil a la distancia de interceptación o interposición es básica para abatir el blanco, es preciso considerar el denominado poder de detención o parada. El alcance depende fundamentalmente del calibre, velocidad y peso de la bala que se utiliza. En todo caso el alcance es muy superior al de los cartuchos de perdigones utilizados en escopetas, aún en el caso de que sean cartuchos de bala.
Complejos fenómenos dependientes del tipo de proyectil, forma y material se van a producir y pueden predecirse de forma fisicomatemática, sin embargo, en las cacerías ocurren siempre imprevistos y la teoría o incluso práctica del laboratorio balístico no es siempre perfectamente aplicable.
Balística forense: Es la aplicación judicial de la Ciencia Balística o la Ciencia Balística aplicada al esclarecimiento de los hechos. Participa de todas las ramas en que se divide la Ciencia Balística y en exclusiva de la Balística Identificativa o comparativa. La problemática que tiene que resolver la Balística Forense sigue un camino inverso a la planteada a la Ciencia Balística Clásica. Para ésta un problema podría ser la munición y arma a utilizar para conseguir unos efectos en un blanco determinado, mientras que para la balística Forense, sería que, a la vista de los efectos producidos en tal blanco, se determine el arma y cartucho o munición utilizada; la distancia y el ángulo de tiro; la trayectoria; el número de disparos efectuados; y si se recoge vaina y/o proyectil, determinar si ha sido disparado o no por el arma sospechosa.
La Balística Identificativa (rama propia de la Balística Forense) estudia las relaciones de identidad existentes entre las lesiones producidas en vaina y bala por el arma utilizada y los elementos o partes de dicha arma que producen las citadas lesiones. La Balística Identificativa parte del principio general de que todas las armas imprimen carácter a los elementos no combustibles integrantes del cartucho utilizado, en base a que, para dicha utilización, una serie de piezas mecánicas y partes del arma actúan sobre los elementos iniciador y contenedor del cartucho (cápsula y vaina), y sobre su elementos proyectado (bala).
La identificación de un arma se basa en primer lugar en la coincidencia de las lesiones de clase, comunes, en principio, a todas las armas de la misma marca y modelo, y fundamentalmente en la correspondencia, en forma y ubicación de las microlesiones específicas o individualizantes.
BALISTICO: Materiales sintéticos con características de resistencia a los proyectiles de armas de fuego/ En los Misiles, aquellos que en una parte de su trayectoria se comportan como proyectiles respondiendo a los efectos gravitacionales. p.ej los ICBM.
BALISTITE: composición química inventada por Alfred Novel en 1888 - utilizada como propelente, composición química: Nitrocelulosa (51.5%), Nitroglicerina (43.0%), Plasticiser (1.0%), Otros (4.5%)

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